danielmolina > fotolab

Gaudí, la naturaleza y nosotros

Park Güell 2, Barcelona
Park Güell, Barcelona 2008.

Mar de la montaña Turó del Carmel, Barcelona 1899.

Érase una vez un conde apellidado Güell que, comprando dos grandes fincas en un lo alto de una montaña decide hacer algo nuevo con el uso de esas tierras. En principio el proyecto se concibió como un desarrollo habitacional privilegiado. Convocó al genio arquitectónico de la época e inició la aventura en 1900 para terminar 14 años después. La inversión no resultó muy popular entre los posibles compradores. Al final sólo se construirían tres viviendas, una para los Güell, otra para Gaudí y la tercera para un abogado de nombre Martí Trias i Domènech. El tiempo hizo lo propio y le dio descanso a cada uno: el lugar se transformó de nuevo. La casa principal se convirtió en una escuela primaria, en la de Gaudí se montó un museo y la tercera aun se conserva como vivienda. El resto del lugar es la casa temporal de miles de ilusiones perdidas; es el punto de reunión entre gente de todo el mundo: Park Güell.

A veces las historias se ponen interesantes cuando nos cuentan cosas que no esperábamos. Una flor blanca suele ser linda, pero una flor blanca en medio de un paisaje desolado de piedras negras suele ser hermosa. Una persona de raza negra con los ojos claros. Un obrero políglota. Un día soleado en Londres. Unas botas flotando en medio del Atlántico.

Es curioso como la realidad a veces no se le parece a nada. Es como cuando en las mañanas algo huele a nuevo. Piensas es Dios estrenando algo, tal vez un terremoto, o el nacimiento de un planeta o tal vez sea el creador estrenando las flores que crecen hoy por la mañana.

Lo bello de la curva es que siempre sugiere un lugar a donde ir, y que mejor si resulta inesperado. En el mismo instante en que Gaudí fue arrollado por un tren en Kenia una mujer moría aplastada por una manada de elefantes. La vida está echa de agua que pocas veces sabemos si viene o va.

Ver más imágenes…

.

Leave a Reply